Un ejemplo para adaptar
Arroz o papa, pescado o pollo, y una verdura que toleres. Ajusta la porción a tus necesidades; esta combinación no trata por sí sola el SII.
Evaluación de dolor abdominal, distensión y cambios del ritmo intestinal con un diagnóstico positivo y búsqueda dirigida de signos de alarma.
El síndrome de intestino irritable (SII) se caracteriza por dolor abdominal recurrente asociado con cambios en la frecuencia o consistencia de las deposiciones. No implica lesión visible del intestino, pero puede afectar de forma importante la calidad de vida.
Se identifican desencadenantes y se ajusta fibra; una dieta baja en FODMAP puede usarse temporalmente con reintroducción.
Se eligen medidas diferentes para diarrea, estreñimiento, dolor o distensión.
Terapias neuromoduladoras o psicológicas específicas pueden ayudar en pacientes seleccionados.
Si no hay respuesta, se revisan el subtipo, la adherencia, medicamentos que agravan síntomas y la aparición de nuevos datos de alarma antes de ampliar estudios.
No. Es un trastorno real y multifactorial; el estrés puede modular los síntomas, pero no es su única causa.
No de rutina. Depende de la edad, signos de alarma, antecedentes y tamizaje pendiente.
No. Las intervenciones deben adaptarse al subtipo y reevaluarse según respuesta.
La elección de estudios y tratamientos depende de los síntomas, antecedentes, examen clínico y resultados previos.
Cuidados para acompañar tu evaluación y el plan que acuerdes en consulta. Empieza con un cambio posible y observa cómo te va.
Llévalos a la consulta para revisar qué cambios probaste y cómo te fue.
Elige una opción para revisar consejos. No es una prueba diagnóstica ni determina tu subtipo; si las molestias alternan, puedes consultar las tres.

Si aparece dolor intenso nuevo, vómitos o una distensión marcada con imposibilidad para eliminar gases, busca atención urgente.
Ver cuidados para el estreñimiento
Una alimentación cada vez más restringida merece revisión con tu equipo y un nutricionista.
Si te van a evaluar por celiaquía, consulta antes de cambiar la dieta: retirar el gluten puede alterar los resultados.
Son ciertos carbohidratos que pueden aumentar los síntomas en algunas personas. Una dieta baja en FODMAP requiere un plan con tu equipo y apoyo nutricional; no es necesaria para todos.
Si está indicada, se acuerdan los cambios y cómo evaluar la respuesta. La fase restrictiva no debe prolongarse más de 4–6 semanas.
Se prueban grupos de alimentos de forma ordenada para conocer cantidades y tolerancia. Si la reducción no ayuda, se revisa el plan.
El objetivo es recuperar la mayor variedad posible y ajustar solo lo que necesitas. No mantener una lista de prohibiciones para siempre.
Si estás perdiendo peso, comes muy poco o sientes miedo de comer, coméntalo antes de iniciar restricciones.
El intestino irritable es un trastorno real de esta interacción. El estrés puede influir, pero no es su única explicación.
Esquema educativo: no representa una prueba, una lesión ni una medición de tus señales.
En algunas personas, cantidades habituales de gas o deposición se sienten con más intensidad. La molestia es real, aunque no se observe una lesión que la explique.

Tu cuidado puede combinar alimentación, hábitos, apoyo psicológico específico y medicamentos elegidos según tu caso.

Registra hasta siete días consecutivos y cada deposición por separado. Si no hiciste deposición, marca esa opción; una casilla vacía significa que falta el dato.
Este registro no diagnostica SII ni identifica por sí solo intolerancias. No esperes a completar la semana si aparece una señal de alarma.
Los datos no se envían al consultorio. «Guardar en este dispositivo» conserva una copia en este navegador; «Recuperar guardado» la vuelve a abrir. No se sincroniza con otros dispositivos. En un equipo compartido, puedes descargar tu resumen y borrar la copia al terminar.
Sangrado abundante, deposiciones negras como alquitrán, desmayo, dolor abdominal súbito e intenso, o dolor con vómitos e imposibilidad para eliminar gases requieren atención urgente. No esperes una respuesta por WhatsApp.
Comenta también los antecedentes familiares de cáncer digestivo, enfermedad inflamatoria intestinal o celiaquía. La colonoscopia y los demás estudios se indican según tu situación.
¿Mis molestias son imaginarias?No. El dolor y la distensión son reales. El movimiento, la sensibilidad y la comunicación intestino-cerebro pueden intervenir. El apoyo psicológico específico puede formar parte del tratamiento sin negar lo que sientes.
¿Todos necesitamos colonoscopia?No. La indicación depende de tu edad, antecedentes, señales de alarma y tamizaje pendiente. La consulta ayuda a seleccionar los estudios pertinentes.
¿Debo retirar gluten, lácteos y menestras?No automáticamente. Se revisan tu alimentación, tolerancia y necesidades. Si se va a estudiar celiaquía, consulta antes de retirar gluten.
¿El registro me dirá qué alimento me hace daño?Ayuda a conversar sobre patrones y cambios repetidos. Una coincidencia en una semana no demuestra una causa ni confirma una intolerancia.
¿Si alterno diarrea y estreñimiento cambia mi cuidado?Puede requerir ajustes. Registra ambas situaciones y revisa el plan con tu equipo; el selector de esta página no establece tu diagnóstico ni tu subtipo.
Llévalos a la consulta para revisar qué cambios probaste y cómo te fue.
Lleva tus resultados y tus preguntas a la consulta para organizar tu seguimiento.
Fuentes de información: ACG 2021, AGA 2022: alimentación, NIDDK: dieta, NIDDK: tratamiento, NIDDK: evaluación de celiaquía, NIDDK: diagnóstico y Lewis y Heaton: clasificación de Bristol. Textos de Bristol adaptados; el registro no es un cuestionario diagnóstico validado. Guía para adultos.